He buscado un nombre que se relacionase con el contacto
directo entre personas y que mejor manera que a través de una calle, un barrio.
Que el nombre sea una dirección también es una alabanza a una de mis inspiraciones, los talleres tradicionales, donde el trabajo diario estaba directamente relacionada con el contacto con el barrio y su gente. Donde
el lema era claro, máxima calidad y trabajo honrado, desde que salía el sol hasta que aparecía la luna.
He elegido “Amor” para el nombre de la calle porque pienso
que es algo que todos llevamos dentro, que nos hace conectar con nosotros mismos, con la naturaleza y con quien te rodea. Si lo tienes presente en tu
día, te hace brillar de una forma diferente y ese es el brillo que queremos contagiar cuando vistas nuestras piezas.
También desde el amor, es de donde parte este proyecto, desde mi amor por compartir mis ideas y mi cariño por crear y ofrecer lo mejor que pueda. Una de las motivaciones más grandes que tengo en mi día a día es buscar, no solo hacerte una prenda especial, si no hacerte sentir que en ese trabajo va un poquito de mi cariño.
La idea principal del producto que fabrico en sí es la de retomar la esencia del trabajo artesano, ofrecerte la máxima calidad y que te llegue algo único y especial.